TÚ, YO Y EL ALBA

paisaje de atardecer con ancianos residencia
La aurora es nuestra acompañante
la que ilumina tu blanca cabellera
Y me invita a cogerte de la mano
cuando aún reposas en la almohada
y tu cuerpo descansa a la espera
de que mis manos, te hablen de amor.

Hoy, eres mi regalo en la sala de espera
y yo tu independencia concertada,
el refugio de tu salud trastocada
el regazo para tus emociones indefinidas.

Tus ojos son dos pequeños manuscritos,
tus pómulos un gesto de sonrisa
que anuncian mi presencia. Una lágrima,
una impronta emoción, un suspiro,
o el sonrojo de tu cara, son las notas
musicales para mi cuaderno de bitácora.

Sellamos un pacto sin papeles notariales,
las cuatro paredes, la mirada y el roce de la piel
para trazar un día y un trayecto inesperado,
una aventura a ciegas sin hoja de ruta.
Solo el azar, el amor y la ilusión nos guían.
Tú y yo gozando y sufriendo, soñando
de la mano del alba esperando al sol.
Hoy seremos otro capítulo del alma
Y aventureras furtivas del nuevo día.

Muere el ocaso junto al crepúsculo
y cuando llegue la noche y duermas
yo regresaré a mi humilde morada,
sobrecargada de duras emociones
y con las energías muy mermadas.
Me iré con una sonrisa distendida
y una mirada moruna convincente,
aunque fluyan ríos de ansiedad por mis venas
Que contendré con un verbo maestro
y acupuntura en los nervios del habla.

En el umbral del portal seré libre.
Quiero ser libre! He de ser libre!
para fundirme en deseo con un beso furtivo
y tomar por asalto sin hablar el refugio del esposo.

Son muchos años, y todo son encuentros pactados
Con un silencio fingido,-que los dos lo conocemos-
sin ramo de violetas, ni cartas amarillas,
amantes clandestinos del velero del alma.
Íntegros como la luna, y con la lección aprendida.
Los juegos, las caricias, aplacan mi impotencia
pero no nos resignamos a tirar la toalla,
Ni desconectamos el flash de las emociones

Aunque dependientes otra noche más,
Tú en tu sala con el cordón de plata
esperando la llegada de otro nuevo día,
Y yo jugando con la complicidad de la luna
y el amor comprensivo que bendice mi alcoba
Nos veremos más allá del pensamiento
En los valles de tonos anaranjados del otoño.

Y a pesar de todo, de vivir otro encuentro feliz,
cada noche, mi corazón se despide en silencio
Sin saber si mañana con la aurora del día,
compartiremos hazaña, aventura, sonrisas y lágrimas
Para cumplir con el rito de ver juntas salir el sol.

Alhalil, febrero 2016

Un poema dedicado a todas esas personas que día a día, acompañan a hombres, mujeres y niños dependientes, necesitadas de cuidados y mucho amor, con una gran dosis de generosidad, cariño y comprensión.
Especialmente a mi amiga Lola.

2 comentarios en “TÚ, YO Y EL ALBA

  1. Precioso amigo Salvador…pero yo recibo más de ellos,que ellos de mi,lo que no dejaré nunca de hacerlo con todo mi amor y cariño,sencillamente porque los quiero mucho,no son distintos,son como nosotros seres humanos necesitados de smor,cariño y comprensión….¿quie no en estos tiempos?
    Muchas gracias amigo,es precioso,me encanta.
    Un besote muy fuerte.
    Lola

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    1. Gracias a ti y a las personas que como tú, de una forma callada, día a día dan lo mejor que tienen. Y como bien dices, también ellos/as, nuestras personas dependientes son agradecidos/as. A veces esa media sonrisa, la lágrima y el brillo de sus ojos lo dicen todo. Un beso amiga.

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