EL MUNDO DE SANDRA

Mesa de ponentes
De izquierda a derecha: Sandra Martínez (Escritora); Isabel Vera (Directora del CP Gregorio Mayans de Mislata) y Salvador García (Presidente del MAM). Foto: de Marta Pastor

“EL MUNDO DE SANDRA”

He pensado que para presentar el cuento de SANDRA lo primero que debía hacer, además de agradecerle el honor de estar aquí con ella y con vosotros es contar cuál fue la circunstancia personal que nos unió.

Conocí a Sandra a través de la prensa, cuando anunciaron los premios de literatura en la Casa de la Dona. La obra ganadora se titulaba “Cañas de azúcar y sal”

Al poco tiempo, un compañero del MAM,(Movimiento Artistico de Mislata) me dijo que esta joven escritora, recientemente galardonada, deseaba formar parte de nuestra familia de creativos artistas. Por supuesto le dije, siempre es una gran ilusión incorporar nuevos artistas a nuestra Asociación.

Me interesé por la propuesta e indagué sobre su currículum profesional, para ver como encajaba en nuestro grupo literario. Y he de decir que fue un grato descubrimiento. Incorporábamos una chica joven, nacida el año de los mundiales de futbol en España, de la cual, quienes la conocen bien dicen de ella que desde muy chiquita ya apuntaba dotes literarias. Que sus maestros la veían como un ser lleno de fantasía e imaginación. Creaba sus propias obras de teatro y las representaba.

publico asistenteComo es natural, la imaginación suele llevar a la poesía, dando rienda suelta a nuestra mente, lo cual se convertía en algo muy fácil para ella. Como sabemos, sobre todo los mas mayores, el ser tan especial entre la juventud estudiantil, siempre deja patente el ver los dos lados de la moneda, el positivo y el negativo. El sabor de las alabanzas y el de la decepción por las envidias. Ello, llevo a nuestra escritora desde muy jovencita, a dirigir sus primeros pasos refugiándose en poemas que hablaban de amor, especialmente hacia su madre, su protectora y su amiga, pero también sumaban tristezas, y algunos temores., pues en la niñez a veces existe esta crueldad y rechazo a quien sobre sale en algo. Pero su otro yo la liberaba de toda esa angustia, y su mente, despierta e inquieta busca espacios creación y aislamiento, generando mundos imaginarios, que después trasladaba con su pluma al cuerpo virtuoso y agradecido del papel. Un papel en el que dibujaba y relataba mundos imaginarios donde sus personajes y ella misma, eran por fin felices.

Las palabras le proporcionaron durante años el mejor de los refugios, el mayor de los antídotos contra crueldad y el rechazo.

En las tardes soleadas, rodeada de todo aquello que conformaba un espacio vital en su habitación (su mundo), se iba perfeccionando la que sería, en un futuro, una brillante escritora, novelista, poeta y narradora de cuentos. Tomó una decisión difícil y arriesgada pues los cuentos son artilugios en la escritura de los que no se admite trampas.

Decía William Faulkner (escritor americano) que los relatos son la forma literaria más exigente que hay después de la poesía y que sólo los que no consiguen escribirlos bien se dedican a las novelas. Pues las novela pueden enmascarar con más facilidad sus carencias. Un texto largo si consigue el encanto, la magia de atrapar al lector, puede digerirse a pesar de sombras u oquedades. Pero el cuento no. En un cuento no puede sobrar una sola palabra, porque “hay menos sitio para la basura”, decía Faulkner.

mesa de librosEl relato es como un arco en tensión, como la cuerda de una guitarra que si no está bien ajustada, produce, en vez de música, un ruido insoportable.

Todos los que hemos asistido a talleres literarios estamos acostumbrados a escuchar la lectura de cuentos bien intencionados, con una cierta gracia, con un cierto talento, pero que se deshacen en la nada sólo por una explicación de más, o por una palabra de menos. Lo que resulta más difícil todavía es mantener esa tensión, esa expectativa, con palabras adecuadas. Con palabras que se ajusten a la idea.

Y Sandra, poco a poco, lo va consiguiendo. Va madurando en sus propuestas desde que ganase su primer premio a los 8 años.

escribía Cervantes “Quien sabe sentir sabe decir”

“La palabra nunca falta cuando se posee la idea” y “El talento de la escritura no consiste sino en la elección de las palabras. La precisión constituye su fuerza”.

Sandra ha conseguido, escribir unos cuentos que desde el principio nos atrapan y nos conmueven. “EL MUNDO DE SANDRA” nos muestra a una escritora segura, en plena madurez creativa que sabe a dónde va y lo que quiere y que, por eso mismo, y aunque en ocasiones muestre sensación de superioridad, transmite autoridad narrativa y buen hacer literario, con un gran respeto a los/as escritoras de su entorno.

Sus relatos proyectan sinceridad , sus experiencias y anécdotas han sido maceradas y redefinidas una y otra vez por ella, hasta tal punto de llevarlo a flor de piel, en sus músculos, en su estómago revolviéndose en las tripas.

En sus relatos, en sus escritos periodísticos, en sus cuentos, en sus poemas,  están todas esas emociones profundas y al mismo tiempo sencillas y básicas: la compasión, la solidaridad, los miedos, la crítica política, las debilidades que se trasladan inmediatamente a un lector intrigado que las hace suyas con toda naturalidad. Es la muestra de un trabajo sencillamente culto y cálido sin rozar la cursilería.

En su sonrisa, su mirada, en el carraspeo de su garganta, se denota el sentimiento que pone a sus personajes. Es habladora y abierta. Predispuesta y volcada a veces en exceso en su pasión, la escritura.

La autora conoce muy bien los espacios donde suceden sus historias. Nada es casual y todo tiene un por qué. Es posible que algunas de ellas hasta sean o tengan raíz autobiográfica. “Alas para volar; La vida no son más que recuerdos; La hija de la guerra y ahora, Matilda…

Y es ese conocimiento del medio en el que se mueve, ese pisar fuerte sobre terreno seguro, es el que le ofrece veracidad a sus relatos y mucha seguridad al lector.

La autora en la firma“El maestro Antón Chéjov (ruso) enseñaba que los acontecimientos más profundos, más extraordinarios y que más nos afectan suceden en lo ordinario, lo cotidiano, lo que no llama la atención, en aquello en lo que no nos fijamos. Estas observaciones de lo ordinario se mezclan con la experiencia de todo lo demás -lo universal- y con lo que es ser niña, madre, mujer o esposa… La mayor parte de los momentos significativos de una vida son insignificantes para las demás personas. Pero para ella no. Son un caldo de cultivo para sus escritos.

El arte es mostrar cómo y por qué son significativos y también por qué pueden parecer absurdos.(…) Al final sólo hay un tema para el artista ¿Cuál es la naturaleza de la experiencia humana? ¿En qué consiste estar vivo, sufrir y sentir? ¿Qué es amar o necesitar a otra persona? ¿Hasta qué punto podemos conocer a otro? ¿O a nosotros mismos?  En otras palabras, qué es ser un ser humano.

Estas son preguntas que nuestra escritora y amiga va despejando en su buen quehacer literario cada día. Por todo ello, Gracias Sandra, por encontrarnos en el Movimiento Artístico de Mislata juntos compartiendo y disfrutando todas las semanas de nuestras creaciones  y por mantenerte con nosotros, a pesar de todos los altibajos que nos da la vida.

Hoy, querida audiencia, cierro mi presentación del Mundo de Sandra y les dejo con la autora de MATILDA Y SU ESTRELLA, Sandra Martínez Ortega.

Intervención de : Salvador García de la Mota (Presidente del Movimiento Artístico de Mislata)

Fotos del acto en facebook:

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