Bolas chinas

BOLAS CHINAS

Dos amigos corren una buena juerga, y de regreso a casa buscan una justificación. Piensan, con suerte, no olerán el alcohol y los perfumes.  De camino a casa entran en  un sex-shop y una tienda de lencería y compran sendos regalos.

Al día siguiente. Qué tal anoche? Che, ni se dio cuenta. ¿Le hizo ilusión? Muchísima, ¡Vaya¡ que arte tu mujer, la mía me dijo con las manos en las caderas, ¡qué bien hueles¡ ¡así, siempre¡. Abrió la caja y exclamó! Joder, este corsé tiene más cuerdas que una guitarra¡ ¿y esto? Póntelo y repetimos noche de boda. ¡La madre que…!

Alhalil, 20/10/2020 Minirrelato para el Taller del MAM.